Aunque la rinoplastia es una intervención quirurjica que es aconsejable realizar en épocas más bien frías, se puede practicar en verano, siempre que tomemos las precauciones adecuadas.

La cirugía de rinoplastia es una intervención que se prepara con tiempo, por ello, y para garantizar la tranquilidad del paciente, es bueno que este disponga de unos días para recuperarse, por eso el verano es un buen momento, siempre que haya una espera, de al menos un mes después de la intervención, para tomar el sol.

Después de la intervención, el cirujano colocará unos tapones en la nariz, para evitar que se produzcan que deben mantenerse hasta un máximo de cuatro días. Durante ese tiempo el paciente deberá respirar por la boca, lo que, aunque no es doloroso, sí provoca algunas molestias. Así mismo se coloca una férula sobre la nariz, para protegerla del contacto con el exterior, y se debe mantener limpia y seca, al menos, una semana. En este tiempo el paciente debe tener paciencia, ya que no será, hasta pasadas dos semanas, cuando pueda ver los resultados. Resulta aconsejable que el paciente cuente con algún acompañante que le ayude a evitar mover en exceso la cabeza, porque, de hacerlo, se pueden incrementar las moraduras y retrasar la recuperación.

Es importante que el paciente se mantenga lejos del sol y de los focos de calor, al menos durante los dos meses siguientes a la operación, pasado este tiempo,es cuando se aprecia la desinflamación de los tejidos. También es fundamental que el paciente beba mucho y se encuentre bien hidratado y que se proteja del sol con gorros o sombreros.

A la hora de dormir se produce incomodidad, sobretodo las primeras noches, y comer, es casi imposible, lo mejor es usar una pajita y comer alimentos líquidos, durante los primeros días.

Lo más normal es que las cicatrices de la rinoplastia sean invisibles, ya que las incisiones se realizan por dentro de la nariz, pero no se producirá su completa cicatrización hasta pasados dos o tres meses, como mínimo. Por ello, es importante que el paciente lo recuerde y vaya con mucho cuidado en la limpieza e higiene diaria, de la nariz intervenida.

Respecto a la incorporación a la vida normal del paciente, éste podrá hacerlo pasadas dos o tres semanas, el mismo tiempo previsto para comenzar a realizar ejercicio suave y moderado.