Es muy probable que, si estás pensando en realizarte una rinoplastia, te asalte la pregunta de si existe o no la nariz perfecta. La respuesta a esta cuestión es complicada y hay que sustentarla sobre la base de que, al contrario de lo que ocurría hace algunas décadas, no existe un patrón fijo válido para cualquier persona sino que, más bien, cada rostro demanda unas líneas y una forma en concreto. Por ello, realizando diversos estudios de la cara de cada individuo, puede llegar a conseguirse la nariz ideal para él.

La cirugía estética moderna ha ido evolucionando poco a poco hasta convertirse en modelación de las estructuras existentes. Para ello, no solo realiza un estudio pormenorizado de la nariz del paciente sino, además, del conjunto de todo el rostro con el objetivo de aplicar las técnicas más adecuadas y avanzadas existentes en la actualidad. Por tanto, lo que prevalece es la naturalidad, la armonía y que, en ningún caso, tenga apariencia de operada.

Por tanto, la nariz perfecta es diferente para cada persona ya que, a todo lo ya comentado, se une la subjetividad del observador. Sin embargo, existen una serie de patrones que, de seguirse a rajatabla, aseguran buenos resultados. El primero de ellos es la simetría ya que las proporciones y las medidas del rostro marcarán la rinoplastia que se debe realizar. Para definirlas, lo normal es que el especialista proceda a dividir el rostro, a través de líneas imaginarias, en tres partes de igual tamaño.

Además, es fundamental que existan unas proporciones bien definidas y ajustadas entre proyección y longitud. Para calcularlas, lo mejor es tener el ángulo del labio y el sexo de la persona en cuestión. De igual forma, también estas operaciones también sirven para ubicar la situación exacta de los orificios nasales. Dicho esto, hay que hacer hincapié en que el especialista tendrá en cuenta la raza del sujeto ya que los cánones de perfección son diferentes para un indoeuropeo, un africano o un oriental, por ejemplo.

En definitiva, puede decirse que no existe una nariz perfecta por norma general sino, más bien, una ideal para cada tipo de persona y es el cirujano plástico el que ha de encontrarla en función a sus características individuales y específicas. Por ello, hoy en día, cualquier especialista realizará los cálculos necesarios y proporcionará al paciente una imagen de cómo esta quedará una vez se haya llevado a cabo la intervención y garantizará buenos resultados.