Rinoplastia Instituto Dr. E. Lalinde
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Otros aspectos de la rinoplastia

Retoques en rinoplastia

Aproximadamente en uno de cada diez casos podrá ser necesario un segundo procedimiento ­ por ejemplo para corregir una deformidad menor. Tales casos no son predecibles y ocurren incluso en pacientes de los mejores cirujanos. La cirugía correctora generalmente es menor.

Retoques en rinoplastia

Esto debe de ser advertido al paciente antes de la operación puesto que debe estar preparado para aceptar una nueva cirugía en caso necesario.

Aunque la rinoplastia es una cirugía que raramente ocasiona complicaciones, no es tan raro que aparezcan defectos que exijan pequeñas correcciones posteriores. Esto se debe a la gran variedad de tejidos presentes en la nariz cada uno de los cuales cicatriza de una manera determinada en cada individuo. En estos casos la persona más indicada para llevara cabo los retoque es el mismo cirujano que realizó la intervención, para lo que es necesario que exista una plena confianza por parte del paciente.

Aunque en manos experimentadas la rinoplastia no suele dar un gran número de complicaciones, sin embargo, por la variedad de tejidos  y de reacciones titulares que presenta, ofrece un grado de incertidumbre en el resultado que hace que entre un 5 y un 10% de los pacientes intervenidos primariamente deban ser sometidos a uno o más retoques o reintervenciones. Estos en general son de carácter menor y se aceptan en función de las diferencias en cicatrización que presentan los diferentes casos.

Se calcula que entre un 5 y un 10 por ciento de pacientes requieren segundas intervenciones para reparar defectos, pero las segundas rinoplastias son más complejas que las primeras. Afortunadamente, más del 85 por ciento de las personas se sienten conformes con su nueva nariz.

Ante un resultado deficiente es necesario saber esperar y acompañar la evolución prestando todo el apoyo emocional que el paciente necesita. A pesar de las presiones no debemos reintervenir antes de los seis meses e, incluso, normalmente es necesario esperar más de un año hasta que desaparezca por completo el edema. Este tiempo puede ser menor cuando el problema es debido únicamente a la fractura.

Procuramos evitar operar a pacientes con deformidades menores tras una rinoplastia, para lo cual fomentamos la reconciliación con su cirujano. Si esto no es posible y aceptamos intervenir debemos tener en cuenta que nos enfrentamos con un paciente inseguro, desconfiado y cargado de ansiedad y ante una operación compleja cuyo resultado estará sometido a una crítica importante. Es más, a partir de ese momento asumimos un resultado final en el cual no será tenido en cuenta lo bien o mal que estuviese anteriormente.

Instituto Dr. Eugenio Lalinde: Clinica autorizada por la Comunidad de madrid. Especialistas en Rinoplastia y Cirugia de la nariz

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